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Spybdar
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#166 - 2 May 2018, 19:44
REPASO ANIME INVIERNO 2018: Variedad e irregularidad a partes iguales


Lo diré desde el principio, este texto supone una frontera para entrar en la última parte de mi proyecto.

Primero porque no quiero hacer más textos tan largos como estos por el momento, y seguramente hasta que llegue al 100% no veáis un repaso como este por aquí de mi parte.

Segundo, ya que después de publicar este especial, voy a ausentarme un rato de escribir sobre anime, ya que quiero preparar algunos análisis de videojuegos, y hacer una copia de seguridad de lo que ya he escrito aquí (que no la he hecho, por increíble que parezca), entre otras cosas más que no os puedo decir.

Y tercero, quiero marcar esta transición a lo grande. No perdamos más tiempo.




Violet Evergarden – Una carta contra el hype


Tras años de una guerra que ha dejado al continente de Thelesis dividido en dos, una joven se despierta en la cama de un hospital. Esta chica, Violet, que había sido entrenada y criada como una máquina de matar hasta hace poco tiempo, es recibida por un excomandante del ejército, el cual ofrece trabajo a Violet en su recién estrenada oficina de correos, por lo que ella toma el trabajo de Muñeca de Recuerdos Automáticos, o lo que es lo mismo, una profesión consistente en escribir cartas a pedido de clientes, cosa que es muy requerida tras la analfabetización post-guerra. Sin embargo, el objetivo de Violet es tratar de descubrir qué es lo que le dijo cierta persona, la misma que le enseñó a leer y que cuidó de ella en sus momentos más duros.



No sé si es por esta sinopsis, su animación, o por la fama que precedía a esta serie, siendo la única ganadora del concurso de novelas de Kyoto Animation en bastantes años, pero para quienes no lo sepan, este fue uno de los animes más esperados de 2018 con bastante diferencia, y eso que algunos sabéis los pesos pesados que vienen este año. Y si he decidido empezar con esta no es que sea mala, pero como digo en el título, el hype os puede hacer mucho daño si vais a verla (por cierto, tiene doblaje al castellano al estar distribuida por Netflix, todo hay que decirlo).

Y a todo esto, empezaré con su virtud más evidente, su belleza en la animación.



Violet Evergarden es una serie hermosa de principio a fin, utilizando la misma técnica de animación que Hibike! Euphonium, pero con una paleta de colores y una ambientación mucho más amplia, con muchos detalles aun en los planos lejanos, y moviéndose todo con gran fluidez (no llega a las cotas de Trigger, pero tampoco lo necesita). No sólo eso, si no que los diseños de personajes tienen bastante personalidad para el estilo de KyoAni, dándoles carisma propio, y de hecho, recordaremos a muchos personajes simplemente por esto, sin importar que sólo los veamos en un capítulo, con mención especial a la propia Violet, con un diseño conseguidísimo, sobre todo cuando obtiene su particular vestido largo que usa en sus labores de Muñeca.

Además, el apartado sonoro es también muy respetable, destacando la canción Michishirube de Minori Chihara (la seiyuu de Yuki Nagato en Haruhi), que le pega como un guante al personaje de Violet (ya diré por que). Pero el resto de la BSO de Evan Call no se queda atrás, con canciones características que suenan de fondo, no destacando, pero marcando el tono de cada situación de formas muy específicas, cosa que también pasa con las voces de personajes, muy adecuadas, y determinando el tipo de conversación que vamos a escuchar, como sucede cada vez que Violet se presenta a sus clientes como Muñeca de Recuerdos Automáticos. Y es que en valores de producción, se nota que esta serie es de excelencia para arriba.



El problema de esta serie para mí, es la irregularidad de capítulos y argumento, aunque también creo que hay que matizar esto, me explico: Violet Evergarden es un slice of life episódico, y la serie basa casi todo su atractivo en capítulos conclusivos donde Violet llega a un sitio, y conoce a personajes y sus problemas que debe resolver con su trabajo, para luego marcharse, cosa que no tiene por qué ser mala, pero creo que no es lo que buscaban muchos de los espectadores que se dejaron llevar por esta sinopsis y por los tráilers, buscando quizá un hilo conductor más concreto y emocionante, y aunque hay algo parecido aquí, tampoco es oro todo lo que reluce.

De hecho, cuando digo que la serie basa todo su atractivo en capítulos autoconclusivos, no hablo de algo publicitario ni mucho menos, es una opinión muy mía.

Los trabajos de Violet son en general muy amenos de ver, revelando más capas de la vida en las naciones de Thelesis, sin mencionar que no escatiman en momentos emocionales, y hay algunos capítulos sorpresivamente brillantes y que me han hecho soltar las lágrimas. Además, aquí yacen los momentos más humanos de Violet, y donde gana más fuerza como personaje, y con momentos tan simples como jugar con una niña, hacer muecas, o saltar en un lago, sin abandonar nunca del todo su ausencia de emoción y estilo militar. No lo digo mucho, pero me encantan los animes que se meten en la mente de un escritor, y buscan transmitir en imágenes lo que pasa antes de las palabras, y desde Bungaku Shoujo no veía un esfuerzo de este tipo.



Por el contrario, las partes de historia que hay entre medias de estos trabajos dan la sensación de anodinas y mediocres, y convierten a Violet en una kuudere típica sin mucho más trasfondo que su dilema de no saber expresar sentimientos, teniendo hasta chistes y personajes clichés que no calzarían nunca con los episodios donde Violet escribe para sus clientes. No sé si esto proviene de la saga de novelas o de la adaptación, pero es algo que la serie a todas luces debe replantearse, y para hacerlo de esta manera, mejor enfocarse en las distintas variantes de trabajos que realiza la protagonista, que sacan el potencial a la serie.

Sin embargo, no todas las historias son todo lo buenas que podrían ser, y además muchas situaciones se cuelgan del brillante apartado técnico, dejando que una canción melancólica haga el trabajo para describir una evolución de los acontecimientos que no se ve fácilmente, o bien, centrar tu atención en la ambientación cuando no hay nada más importante que observar. Esto pasa sobre todo al principio, y además, la serie queda bastante preparada para una segunda temporada, cosa que cada vez me está molestando más que deba ocurrir.

En fin, Violet Evergarden es una buena serie, y deja un buen sustrato para lo que puede ser una saga de verdadera calidad, pero ahora mismo, y aunque tenga algunos momentos de brillantez, mi diagnóstico por el momento es ese, es una buena serie.

Muchos dicen que Violet es opacada por el mundo que crea la serie y por el resto de personajes, pero esto no es así, y creo que se dice mucho esto porque la historia se cuenta mucho poniéndote en la perspectiva de los clientes de Violet, y dejando que ellos cuenten su historia personal con ella, pero sigue siendo a través de este personaje, que conocemos a todo este mundo y todas estas personas. Esta idea, sí que merece todo el hype que ha generado la serie, a pesar de que en conjunto, Violet Evergarden no llegue a la excelencia de otras series episódicas o incluso quede obnubilada por su propia brillantez ocasional.



Lo más raro, es que este estudio ya ha hecho series que son “sólo buenas”, pero sin tanto hype de por medio, y podían lucir más, sin atraer tantos juicios. Mi recomendación es ver toda la serie de golpe o en bloques numerosos, ya que ver un capítulo a la vez, diluye mucho la sensación de continuidad y la evolución de caracteres.

Vamos, Violet no te cambiará la vida, pero vale la pena echarle un vistazo a su historia.




Karakai Jouzu no Takagi-san – Sencillez en doce capítulos


¡Esta vez sí avergonzaré a Takagi-san! Esto es lo que siempre dice Nishikata, nuestro protagonista, un chico de secundaria que es siempre molestado por su avispada compañera de clase, aunque curiosamente, siempre termina compartiendo momentos bastante cercanos con ella. Esta es la historia de ambos, además de otros grupos de amistades que se dan cita en este curso normal de una secundaria corriente.

Y sí, esto es Japón sacando petróleo de premisas aparentemente insulsas. Esto es todo lo que vais a ver en esta serie, porque os puedo asegurar, no hay realmente mucho más que ver por aquí.



La serie se basa desde el primer capítulo hasta el último, en mostrar la relación entre estos dos, desde el punto de vista del chico tratando de molestar a la niña, y como sus planes caen sin remedio, ya sea por la picardía de ella, o ya sea por el poco ingenio de él a la hora de esconder sus intenciones, a la vez que vemos como se forma cierta relación entre ellos con una estructura yonkoma, lo que si bien es bastante simple y repetitivo, es una serie bastante idónea cuando quieres relajarte.

Además de eso, hay sketches basados en un grupo de tres chicas, hablando de sus cosas, y en ocasiones, dando su perspectiva de cómo ven los demás al grupo de Takagi y Nishikata, cosa que da algo más de variedad, saliendo un poco de la situación de tensión adolescente de las primeras, cosa que puede llegar a quitarte las ganas de ver la serie a la larga. Esto es ya que los sketches de los protagonistas, si bien hay pequeñas trampas y momentos íntimos muy bien planteados, también contienen muchas situaciones donde se ve venir a kilómetros el desenlace, y es genuinamente aburrido demasiado a menudo.



Sin embargo, hablando de lo positivo, hay que destacar el papel de Rie Takahashi como la escurridiza Takagi, que si bien es cierto que las voces protagonistas no me convencen en exceso como niños de secundaria, te acabas acostumbrando y sobre todo a la voz de la protagonista femenina, que se nota que disfruta con su papel, en este caso, uno muy adorable e inocente, pero con un toque de ironía y siempre en control de la situación, de hecho suena algo plana e inmutable, cosa que a mí no me ha gustado tanto porque no me gustan los personajes sin matices en la voz, pero creo que es más cosa de gustos. Pero Rie Takahashi no es solo destacable como seiyuu, sino también como cantante, ya que la serie cuenta con la friolera de siete endings, y todos cantados por ella, algunos muy notables y dignos de escuchar como temas aparte.



Y es que a pesar de lo negativo que pueda decir de Takagi-san, a veces entre el frenesí de ver animes de temporada, da un respiro importante ver animes como estos, y si llegais hasta el final de este, sabréis por qué lo habréis hecho (no, el final no es nada de lo que estáis pensando).




After the Rain (Koi wa Ameagari no You ni) – Amores, edades y batiburrillos


Akira es una espigada chica que destaca como la estrella del velocismo en su instituto, pero se lesiona gravemente y debe dejar el club. Para compensar el tiempo perdido y la frustración, decide tomar un trabajo a tiempo parcial como camarera en un restaurante dirigido por un hombre que con sus más de cuarenta años, y sus múltiples problemas personales, se convertirá en la inspiración de Akira para salir adelante.

No suelo ver muchos animes románticos, y si me hubiesen dicho que iba a ver 3D Kanojo esta primavera, hubiera pensado lo peor, pero vamos con After the Rain, que me ha sorprendido en varios sentidos (aunque no todos de forma agradable).



Al igual que Violet Evergarden, After the Rain entra por los ojos, con unos personajes relativamente proporcionados, pero con rasgos exagerados y muy marcados, cosa que se ve inmediatamente en una prota con extremidades y cuello muy largos, ojos muy grandes y boca muy pequeña, además de una expresión en el rostro muy particular de ella, que no sabes si está enfadada con todo el mundo, o simplemente es poco habladora.

Además, su relación con el protagonista masculino llama la atención por lo directa que es. Este gerente (no me acuerdo de su nombre, Akira lo llama simplemente “gerente”, y me quedo con eso, lo siento), es un tío curioso, trata de ser simpático con los trabajadores a su cargo y de hacer bien su trabajo (aunque eso signifique ser un quedabién), pero en el fondo se nota a la legua que tiene un montón de temas pendientes en su vida, entre ellos, sus sueños de juventud, que es el hueco donde Akira pretende entrar y centrar su interés.

Pero no os equivoquéis, en la mayor parte del tiempo, After the Rain no es tanto un romance como un slice-of-life con toques cómicos, y es que si bien hay momentos de encuentros determinantes para el tipo de relación que deciden afrontar, son muy escasos, y casi se olvidan prácticamente en la recta final de la serie, haciendo que lo que pensamos que sería el telón de fondo en esta relación, como son las aspiraciones personales de cada uno, se conviertan en el foco principal, y se siente extraño.



Extraño porque esta relación, las más de las veces, se centra en las sensaciones que el uno evoca en el otro, más mentales que carnales, y en soledad, y como afecta esto a sus vidas corrientes. Y es más extraño el que después de cierto punto, la serie parece ir más sobre qué lección van a sacar ambos de una relación que saben que no es posible llevar más allá, que tiene fecha de caducidad, y en definitiva, qué significa el uno para el otro de forma más simbólica que concreta, más allá de lo que os podáis imaginar de una relación entre una colegiala y un cuarentón divorciado.

Para mi gusto, la serie sigue enganchando por su detallada puesta en escena, su colorido y su dirección a la hora de guiar las escenas, pero no puedo evitar pensar en el momento en que Akira se queda callada mientras salen gotas de agua y brillitos por todas partes como la cosa más representativa de After the Rain, es una escena que sale un montón de veces en la serie, y como ocupa su tiempo cada una de esas veces, sabes que debe significar algo, pero como nunca ocurre nada, y sólo hay pensamientos sueltos, cada vez es más difícil prestarles atención y darles una forma.



Esto es lo que quizás más limita la capacidad de este anime de dejar huella en tu cabeza, tal vez es lo que la serie quiere decir, y simplemente quiere que nos sintamos con la efímera sensación de cuando la lluvia ha parado, nada más.

Así que en vuestras manos queda el valorarlo como lo que es, o sencillamente sentenciar que no es para vosotros.




Dagashi Kashi (1+2) – Lo dulce y lo salado no está bien mezclado


Kokonotsu, un adolescente con el sueño de convertirse en mangaka por bandera, debe gastar su tiempo después de la escuela trabajando en la tienda de golosinas (o dagashi) de su padre, en un pequeño pueblo. Pero su rutina cambia con la aparición de Hotaru, una voluptuosa chica adicta a los dulces, que además es hija del jefe de una compañía que distribuye dagashi a escala nacional, y que busca al padre de nuestro protagonista, para contratarlo en dicha empresa debido a su gran conocimiento de los dulces japoneses. Ante la negativa de Kokonotsu de heredar la tienda para que su padre pueda trabajar fuera del pueblo, Hotaru decide quedarse hasta que Kokonotsu acepte, o se rinda a sus encantos, una de dos…



Aunque sólo se estrenó la segunda temporada en el invierno de este año, ya había visto la primera, y como no me interesaba hablar de ella hasta ahora, puede que ahora valga el esfuerzo. A pesar de eso, lo dejaré claro desde ya, esta cosa es del tipo que no sé como algo así puede triunfar (en ventas, al menos).

La fórmula de esta serie es bien sencilla, cada capítulo muestra un par de situaciones donde Hotaru te enseña la historia de distintos tipos de dulces japoneses, cosa que podría tener su gracia, ya que no siempre estamos todo el rato en la tienda, y en la categoría de los dagashi hay cosas extremadamente curiosas que jamás se te ocurriría pedir en la dulcería de tu barrio. Esta serie tiene todo el perfil para el aficionado a estos peculiares caramelos, y que quiere que salgan del ostracismo, así como la intención de combatir la imagen de la tienda de dagashi en los animes y otros medios, regentados por señores mayores y que son casi una reliquia del pasado.



Lo dejo claro, ¿verdad? Esta idea es extraña pero tiene con qué defenderse. El como lo hace ya no me convence tanto…

Dagashi Kashi no es sólo una serie instructiva sobre dagashi, como algunos ya se habrán dado cuenta, también tiene momentos ecchi.

A ver, esto no me molestaría si estuviese dosificado, pero esto da un aire a serie cliché en la primera temporada, del cual la serie tarda mucho en despegarse, y es que al principio sólo está Hotaru para tener escenas de este tipo, y aunque su diseño me gusta, no tiene ninguna fuerza más que para ser una maniática de los dulces, y un objeto sexual bienintencionado, y su amiga, aunque tiene algo más de trasfondo, es aburridísima en diseño y en personalidad. Para rizar el rizo, las explicaciones sobre la historia de los dagashi son algo largas, y muchas veces no saben como hacerlas interesantes si no es metiendo tetas e insinuaciones, y si queréis llamar a esto una historia, apaga y vámonos…



Todo esto es corregido parcialmente en Dagashi Kashi 2, con un nuevo estilo de dibujo más simple, pero con algo más de personalidad, una historia que avanza un poco más, los capítulos ahora duran la mitad de tiempo y se hacen más llevaderos, no hay tanta fijación en en el ecchi, y hay nuevos personajes con algo más de chispa (como la patosa Hajime). De hecho, en esta temporada, Hotaru desaparece durante casi dos tercios de la historia, algo arriesgado, pero que para mi gusto la hace algo más variada.

Eso sí, mi opinión no ha cambiado mucho, y no la recomiendo a menos que tengáis curiosidad genuina por el mundo de los dulces japoneses, y seáis capaces de ignorar los puntos más amargos que tiene (toma puya).




Hakata Tonkotsu Ramens – Durarara distraído por el béisbol


Hakata es una ciudad llena de crímenes y de trabajos relacionados con el asesinato, y también es el destino de Ling Xianming. Este sicario de origen chino, y siempre disfrazado de mujer, busca ganar el suficiente dinero para volver a su tierra natal y poder mantener a su hermana. Después de los malos tratos de la compañía donde trabaja, decide asociarse con un hombre llamado Banba, que era uno de los objetivos prioritarios de la organización, y que además de ser investigador privado, se guarda una identidad secreta muy peculiar.



Por si no os ha quedado claro, la premisa de esta serie es la siguiente: ¿os imagináis una serie con una ambientación urbana japonesa, con un montón de asesinos sueltos por las calles, un grupo de personajes carismáticos que trabajan en equipo, y trasfondos únicos para cada uno?

Y sé que la comparación con Durarara!! es odiosa a más no poder (no soy el único que la hace, de hecho), pero existe más de una similitud entre el tono, los personajes, y ciertos temas como lo importante que es el control de la información y como influyen las acciones de una persona a sus más cercanos. Eso sí, aquí no hay casi nada sobrenatural, y digo casi porque la cantidad de asesinos, mafiosos, seguratas, torturadores y vengadores por minuto en esta ciudad roza lo absurdo, pero lo dejo ahí, el caso es que esta serie atrae desde el momento en que conoces a Ling.



Es cierto que te quedas un poco rayado con lo de que el prota siempre ande travestido, pero este no es el caso de personaje cuyo diseño sólo esté ahí para engañarte, sino que se deja en claro muy temprano este aspecto de su personalidad, y además Ling tiene un carisma de tipo duro marca de la casa que calza sorprendentemente bien con su diseño, con un rostro muy afilado, y con un Yuki Kaji que con una voz muy penetrante hace el resto del trabajo. No os dejéis engañar por Banba, ya que más allá del rol vacilón y de apoyo a Ling, no es que tenga mucho que aportar en argumento, siendo el asesino chino el que lleva la batuta en este ámbito.

Por su parte, el resto de los Hakata Ramens (el grupo de compañeros que acompañan a los protagonistas y trabajan conjuntamente de vez en cuando), son simpáticos, y con personalidades muy entretenidas y roles variopintos, entre ellos, un barman que trabaja de vengador por las noches y lleva a su hija pequeña a muchos de sus trabajos, un médico especialista en hacer desaparecer cadáveres y hacer pasar a personas por otros, o un sicario recién llegado a la ciudad que siempre es usado de carnada, convirtiendo a este anime, entre otras cosas, en algo muy divertido de ver, y la cosa con menos personajes femeninos que he visto en mucho tiempo.



Pero al parecer siempre debe haber un pero, y en este caso, es bastante conocido de anteriores comentarios: el argumento. Después de los primeros capítulos, que auguran una trama centrada en la venganza y en la corrupción, la serie se mete en miniarcos que pretenden introducir más personajes, a priori relevantes, y mostrarnos más el mundo de cada miembro de los Ramens, incluyendo sus reuniones para jugar juntos en un equipo de béisbol (que es donde viene el nombre del grupo y de este anime).

Sin embargo, dichas historias no son más que problemas autoconclusivos que siempre repiten la misma estructura: uno de los miembros del grupo se mete en un lío insalvable por sí sólo, termina aceptando la ayuda de sus compañeros, y los Ramens trazan un plan de equipo espectacular para solucionar el entuerto, a lo que todo finaliza con el grupo tomándose unas cañas, o jugando al béisbol después de que todo ha sido olvidado y vuelta a empezar…



No digo que no sea divertido, y a la segunda vez me valía, pero esta misma estructura se repite como cuatro o cinco veces hasta que acaba la serie, y se vuelve un lastre que se hace más pesado conforme la serie suma más y más capítulos, sólo ofreciendo a cambio contexto, sin calar mucho, y no llegando a conocer, ni mucho menos, a todos los miembros de los Ramens. Sin embargo, lo peor de esto, es que en ocasiones, esto se hace a costa del propio protagonista principal, que al principio pintaba como alguien profundo, y que se diluye en una personalidad tsundere e inmadura, que contrasta mucho con como ha llevado su vida y sus habilidades para el asesinato.



Pero entre tanto sinsentido, debo decir que la música es muy destacable, con un estilo de jazz, que a pesar de lo recurrente en este tipo de series, tiene temas muy pegadizos, como la genial Dirty Bullet y sus variantes (para entendernos, este tema es como si los opening de Baccano! y Cowboy Bebop, hubiesen tenido descendencia, básicamente). Las voces, por su parte, remarcan mucho a cada personaje, y dandole ese aire de pelea callejera algo tontorrón y cómico que popularizaron las series de Ryohgo Narita.

Y sí, todo esto hace una serie entretenida, pero la parte no cubre al todo, y a pesar de sus varias buenas ideas, Hakata Tonkotsu Ramens no creo que sea recordada más que como serie mediocre, u otra introducción más entre el montón.




Junji Ito Collection – El recibidor del horror


Aquí no hay sinopsis porque el propio nombre es muy explicativo de lo que vamos a encontrar aquí; es una colección de 24 historias cortas, extraídas de los mangas del ya mítico mangaka Junji Ito.

Lo diré desde ya, hay gente que considera esto como una aberración, y una ofensa al nombre del famoso icono japonés del terror, pero como yo no tenía realmente idea de Junji Ito hasta que vi este anime, diré que está bien si estás en la misma situación que yo, y quieres iniciarte en los animes de terror.



Una de las cosas que me alienta a decir esto, es la transición entre cada uno de estos cuentos: cada capítulo tiene dos, y aunque son de una duración variable, siempre están lo suficientemente bien introducidos para que no te moleste no tener ningún hilo conductor entre ellos. Al contrario, tienes tiempo para sumergirte en la historia de cada relato, y hacerte unas pequeñas expectativas de lo que irá a pasar, aunque lógicamente, las que salen ganando son las historias que gozan de ambientes más extraños y opresivos, que pueden hacer que se te corten las ideas más de una vez.

Algo que puede ser muy variable dependiendo de cada espectador, es el final de muchos episodios, muchos tienen conclusiones abiertas, no diciendo mucho sobre qué ha ocurrido con los personajes después del clímax. Sin saber de nuevo nada de la versión cómic, a mí me parece de lo más interesante (y perturbador) en según qué casos, ya que mucho del trabajo de la historia la logra la ambientación más que el argumento, bebiendo de un Japón rústico con urbanización incipiente, y dejando a personas bastante normales por lo general, en manos de lo desconocido, pero también en manos de las facetas más ocultas de su ser, y me ha llamado mucho la atención, aun sin ser para nada fanático de gastar mi tiempo en pasarlo mal porque sí.



Eso sí, el primer episodio es malísimo como introducción, siendo su protagonista mucho más repelente de lo que te atrapa su historia o su ambiente, y a continuación tienes un relato que es infinitamente más interesante, sí, pero también infinitamente más corto, durando alrededor de minuto y medio (no, no es coña), y te sientes entre estafado e intrigado, pero como el primer cuento es tan largo, puede inclinar bastante la balanza. Además la animación es de mediocre para abajo, y aunque hay un esfuerzo por respetar el estilo de dibujo de los mangas, parece no entender que la animación exige algo más que calcos directos en el mejor de los casos, quedando unos paisajes muy desangelados, faltos de detalles y que no respetan cosas muy elementales de los mangas.



Y es que hasta donde yo sé, esto no es una superproducción de la animación (aun con el apoyo de Crunchyroll), y si tienes ese sentimiento de querer ver tus obras favoritas en la pantalla grande y con todo lujo de detalles, puede que este no sea el momento. Por otro lado, quienes no conozcan a Ito-san de nada, podrán disfrutar más de cerca del peculiar sentido del horror de este destacado artista, aunque quizá mejor, puede que te deje con ganas de más a la hora de buscar los números de las colecciones que faltan por adaptar.




Kokkoku – Todas las buenas intenciones del mundo, en un solo segundo


Juri es una veinteañera cesante, y vive en una rutina constante, en busca de un trabajo que le permita escapar de su disfuncional familia. Sin embargo, su vida dará un giro de 180 grados cuando su hermano y su sobrino sean secuestrados, y tomados como rehenes por una secta religiosa. Es en este momento, cuando su abuelo confiesa que posee un poder ancestral, que les permite entrar a un mundo donde el tiempo está completamente detenido, y donde sólo ellos pueden moverse con completa libertad. Sin embargo, al usarlo para rescatar a su familia, descubren que los secuestradores también conocen este poder y pueden moverse a voluntad, lo que iniciará una carrera contrarreloj (nunca mejor dicho), donde Juri y su abuelo deben rescatar a sus familiares, a la vez que evaden a esta secta y pelean contra las extrañas reglas de este mundo.

Y señores, este es el resumen del episodio uno.

Lo remarco así porque esta cosa engancha como pocos animes con su secuencia inicial, y aunque como todo en esta lista, no se libra de defectos, en este repaso lleno de victorias pírricas, Kokkoku es la serie que más podría atribuirse la palabra “victoria”, en cierto sentido.



Kokkoku es una serie muy argumental, misteriosa, donde si bien hay capítulos algo más lentos, eso no significa que la serie vaya en picado en ese punto como otros ejemplos que he dado, sino que la serie se da un descanso antes de proseguir con lo siguiente que puede que se convierta en una amenaza inminente.

Mientras tanto, nosotros acompañaremos a esta peculiar familia que ha caído en este mundo, y conocemos personajes secundarios que aunque parecen un mero atrezo de fondo (vamos, no tienen diseño de personaje estable), luego se convierten en personajes que la serie sigue recurrentemente y forman parte de todo este embrollo, para luego explicarte cosas de esta dimensión, y como funcionan muchos de los eventos que te dejan con el morro torcido al principio. Muy orgánico y fluido, en resumen.



Además, todo está barnizado con un cariz algo más adulto de lo normal, tanto en los encontronazos con los secuestradores (no son extremadamente violentos, pero la tensión está muy bien transmitida sobre todo al inicio), la agresividad de ciertas escenas, y en algunos comentarios casuales sin ningún tipo de filtro, además de que tanto la familia Yukawa como esta secta, tienen sus cosas turbias, e iremos descubriendo el trasfondo de cada uno. Eso sí, sólo hay un combate en el sentido más coreográfico de la palabra (y no ocurre al final, ojo ahi), y algunos personajes son muy planos y estúpidos, y a veces les dan demasiado tiempo de pantalla.



Pero las verdaderas estrellas de la función, son la pareja que hacen Juri y su abuelo, con mucha química entre ellos, y cada uno con ciertos conocimientos y habilidades que tendrán que coordinar para lograr su cometido. Sobre todo me llama la atención la protagonista femenina, por la evolución que tiene a lo largo de los doce episodios; al principio no sabiendo hacer nada dentro de la dimensión, luego descubriendo sus poderes dentro de ella, y finalmente arriesgándolo todo para rescatar a su familia, desarrollando una personalidad bastante calculadora, dura e incluso egoísta con quienes le rodean, y si bien no lo hace ser el personaje más empatizable del mundo, sí lo hace ser bastante completa, salvo por el final que ella tiene, sin duda lo peor de Kokkoku con mucha diferencia (hay también algunas cosillas en la animación, que a mí no me parecen muy relevantes).

Y es que sin tener la mejor historia, ni el mejor despliegue técnico, esta serie sí ha logrado atraparme casi desde el principio hasta el final, y eso no es para nada fácil de hacer.




Pop Team Epic - ¡¡La comedia ha sido vencida otra vez!!


Pop Team Epic es… Pop Team Epic, así sin más.

Ah, y también es la mejor serie que yo he visto de la temporada. Traten de decirme que no.

Bueno, ya que soy Spy, y a Spy le gusta escribir mucho, desarrollemos esto, que así pasamos la tarde.



Pop Team Epic es simplemente una serie de sketches cortos donde los guionistas toman a Popuko y Pipimi (estas monas hiperdeformed que ya conoceréis), y hacen lo que les sale de los mismísimos…

Pero ojo, es una serie, y con todas sus connotaciones.

A esto me refiero que PTE, a pesar de toda su ironía y su afán de transgresión a los animes como los conocemos, no me parece para tanto en ese sentido. Esto me parece remarcable, ya que cuando salió el primer episodio, había un montón de gente en Twitter diciendo que la dejaba porque no estaba hecho para este tipo de humor, y en primer lugar no me parece una serie humorística, y en segundo lugar, no creo que haya tantos impedimentos para que una persona normal se introduzca en ella.



Comparativamente, Panty & Stocking es mucho más gamberra (incluso con su propia estructura y tipo de serie lo es), cosas como Humanity Has Declined tienen un humor más autoconsciente y bastante más ácido que esto, y si queréis ver un epítome del WTF en el anime, ved cualquier top 10 que tenga la palabra “anime” junto a estas tres letras, que os quedaréis con la boca abierta mucho más que estando aquí.

De hecho, los sketches que hace PTE se podrían clasificar en tres grupos muy recurrentes: referencias a otras obras, chistes sin ningún sentido, y sketches con una resolución retorcida y fuera de lugar, además de las combinaciones de estas, por eso digo que esta no es una serie humorística, la gracia de esto no está en que te rías, la gracia está, justamente, en lograr pasar la tarde con esto.



Y es que al contrario de lo que se suele pensar, Pop Team Epic tiene una estructura muy definida, tipos de sketches que siempre repiten estilo artístico e intervienen de forma similar, sus protagonistas tienen personalidades y roles a juego con su sonrisa obligatoria e inexorable, e incluso tiene una particularidad que se repite en todos y cada uno de los episodios, y no te puedes creer como puedes seguir viendo esta serie si sigue haciendo eso.

Y lo más increíble es que está todo planeado para crear el estilo Poputepipikku, donde a pesar de todo el absurdo y la aparente falta de sentido y de gracia, y de todas las menciones a la ****** de serie que es esta, te mantiene ahí, en el filo del aburrimiento y el antihumor, pero siempre manteniendo en la mente de los espectadores que habrá algo que no te esperarás durante los próximos diez segundos, y que habrá Popuko y Pipimi para parar un tren aunque ellos no estén.

Y a todo esto, quiero agregar que la escena de Hellshake Yano es uno de mis momentos favoritos de cualquier anime (en serio, si hiciese un top 10 de mis momentos favoritos aquí mismo, la pondría sin pestañear).

Muchas veces me dije que si viese una serie que sólo hiciera lo que le salía de por ahí, y me tocase evaluarla, sería un desafío para mí como crítico. Desgraciadamente, no me esperaba una serie como esta cuando me planteé ver esto, y aunque me falta algo de recorrido con el manga de esto para estar cien por cien seguro, ahora mismo no tengo otra opinión más que esta.

Si un anime que hace lo que le place es lo mejor de la temporada, es que algo se está haciendo muy bien, o muy mal.



Puede que no sea muy diferente lo uno de lo otro.

Nos voems en le froo.


PD: Todos los animes de los que se habla aquí tienen 12 episodios, con las excepciones de Violet Evergarden (13), y Dagashi Kashi (24).
Última edición el 2 de Mayo de 2018, a las 20:53
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